Nappily Ever After

Toda transición es diferente, unas son más fáciles que otras, unas son más difíciles que otras, todo depende de cada uno.

Durante mi infancia yo realmente pensaba que era fea. Si, ya sé que uno no se puede quedar viviendo en el pasado, pero cuando llevas mucho tiempo lidiando con algo se vuelve parte normal de tu vida entonces, cuando te das cuenta que no es normal te toca corregir eso que está mal, que inconscientemente te hace daño, eso que no te hace totalmente feliz. Pero, no es algo que se supera de la noche a la mañana (Pero podría ser peor, lo sé).

Nappily Ever After, es una película de Netflix que habla de lo es ser una chica con el cabello rizado, como se lidia con una sociedad llena de complejos es inseguridades y como algo tan tonto como el cabello nos puede afectar la vida.

Algo que no es tan fácil como se imagina, pero estoy casi segura que muchas personas pensarán que esto es demasiado dramático o ni se imaginarán que es algo como esto o hasta peor, dependiendo de los casos.

Yo reí, lloré y volví a reír y volví a llorar. Me parece que está muy bien hecha, sobre todo las parte animadas, la ilustración me pareció hermosísima.

Lo que más me encantó de esta película fue la descripción de lo que es amor propio. Tenemos que amarnos así como somos y no dejar que otros nos digan lo contrario.

No les voy a decir lo que pasa en la película porque no quiero ser una 《spoiler》.

Aclarado sin Decoloración

Para conseguir mi tono de cabello pasé por un proceso un poco largo porque no sabía nada acerca del tema. Yo creía que si compraba un tinte y lo aplicaba a mi cabello cambiaría de color de una vez, pero no es así.

Justamente, empecé aplicar tonos sobre tonos y mi cabello se convirtió en un carnaval. Un total desastre, además de esto súmenle que alisaba mi cabello constantemente. Nada bueno podía esperar como resultado después de esto.

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¿Por qué mi pelo es malo?

Creo que mis primeros recuerdos incluyen a mi cabello por una extraña razón y creo que esto se debe principalmente a la influencia de las mujeres de mi familia y luego a la sociedad retrograda de la que posiblemente venimos. Porque es increíble pero estamos en el 2017 y aun así en vez de avanzar creo que vamos en reversa. Si, así como la canción de Juan Luis Guerra – La Guagua.IMG_1250.jpg

Recuerdo que siempre me decían con un tono como condescendiente: ¡Oh, pobrecita! Es que tiene el pelo malo. ¡Por Dios! Es cabello no una enfermedad contagiosa. Seguir leyendo